1

Tema: Red Bull contra la salida del safety car

Sonó y suena a mal perder. En Red Bull sentó como un tiro a bocajarro la salida del safety car en la vuelta 27, después de que Kovalainen y Vergne se tocaran y dejaran varios cientos de metros plagados de pequeñas piezas punzantes de fibra. "Fue como una carrera americana, cuando el coche sale para que la prueba se comprima y dé audiencia en televisión", se queja Helmut Marko, asesor deportivo del equipo.

Pese a lo que digan, el coche de seguridad era obligado y así lo vio el director de carrera Charlie Whiting, que decidió la neutralización para que los operarios limpiaran la pista de basura.

Pero el parón fue mortal para el RB08, siempre tan afinado y al límite que una ligera falta de aire fresco puede noquearle sin remedio. Así fue. El intenso calor que emana de la pista y los muros laterales que lo concentran hacen que a baja velocidad los motores sufran en exceso.

Newey, siempre al límite
Renault regresó a la factoría de Viry-Chatillon con la misión de dictaminar la causa real de la avería en dos de sus motores el domingo. Primero fue Vettel, pero 13 vueltas más tarde le tocó a Romain Grosjean. El veredicto es claro, lo del Lotus sí fue una avería en el alternador, pero en el caso de Seb fue un sobrecalentamiento extremo.

La gran evolución y el rediseño de los escapes y las salidas de ventilación en el RB08 comprometió la buena refrigeración del coche. Newey es un genio para encontrar mejoras de prestaciones, pero lleva a las mecánicas a tales límites que muchas veces la fiabilidad queda comprometida. Esa ha sido una constante en su trabajo en la F1.

Las prisas también pudieron influir, pues las nuevas piezas se han estrenado antes de tiempo y en un circuito de calor intenso. En Silverstone estará seguramente solucionado. Las quejas no tienen razón, pero el safety salió en el momento más inoportuno y les birló una victoria pregonada.

Share